PUERTA DE QUART

La muerte es puerta de la vida. Con esta premisa se yergue este proyecto como paso de la vida a través del portal del olvido, de lo que algún día llegó a ser. Algún día no muy lejano, Balansiya fue el nombre que recibió la ciudad de Valencia en época musulmana. Bab-al-hanax compuso la puerta de la muralla musulmana en el segundo anillo de la ciudad, trasladando el centro de la judería y su mezquita a la actual Iglesia de San Dionís, situando como puerta sur de dicho recinto el lugar geométrico de nuestro edificio. Y aquí es donde empieza la poesía, material necesario de cualquier proyecto de arquitectura.

La puerta es esencialmente permeable, resistente y aislante a la vez. Si sumamos la función amurallada del recinto que contenía, supone habilitar la crujía de la muralla con funciones residenciales. Mantener esta permeabilidad en planta baja y entreplanta, ubicando usos residenciales en plantas altas supone el ejercicio de composición del proyecto. Mantener la primera crujía supone dotar al edificio de la historia necesaria para abrir la puerta al nuevo uso residencial amurallado.

Por su parte Quart es la cuarta parte de la milla que separaba Valencia de Quart de Poblet. A su vez es submúltiplo de 16, número de policía del edificio y modulo del proyecto.

Tradición islámica, proporción entre fachada y planta, y numerosas coincidencias, permiten diseñar la espacialidad de un edificio donde el agua inmóvil está presente, anegando la luz de la bajocubierta y minimizando la nueva geometría, que tendrá necesariamente que convivir con su antepasado.

Amistades que son ciertas, mantienen las puertas abiertas.